Hablemos de movimientos.

Estás sentado leyendo unas cuantas palabras en el teléfono, escuchas que en la calle pasa la manifestación de la cual todos y todas sabíamos que se iba a llevar a cabo, de pronto se escuchan detonaciones, se escuchan gritos, las personas corren, huyen, dejas tu aparato a un lado y te asomas a ver un poco la ventana y sin importante vuelves a tu dispositivo, pero alguien toca a tu puerta, la indiferencia de América Latina.