ARTE EFÍMERO, ARTESANÍAS Y DERECHOS DE AUTOR.

Como recientemente se ha publicado por diversos medios digitales a partir del 7 al 12 de febrero, el gobierno de la Ciudad de México en conjunto con el gobierno del Estado de Guanajuato, han logrado traer al zócalo capitalino de la Ciudad de México, el tapete más grande del mundo, abarcando así una superficie de tres mil metros cuadrados denominado Xico dentro del «Arte Efímero», mismo que hace alusión al emblemático y mítico xoloitzcuitle, que además, Xico alude a México por sus siglas xi (fuego) y co (corazón), el cual fue diseñado en 2008 por la artista y escultora Cristina Pineda.

¿Será entonces que nos encontramos frente a una fidedigna «artesanía» o a un intento de exportar la cultura mexicana al mundo?

Cristina Pineda es una activa promotora del arte y la cultura mexicana. A lo largo de su trayectoria profesional ha participado en distintos foros y ferias nacionales e internacionales que le han otorgado un gran reconocimiento profesional en el mundo cultural y artístico. En cuanto a su obra Xico tiene presencia en el MooF (Museo del Comic) en Bruselas, Bélgica y en otras ciudades como Veracruz, San Luis Potosí, Santiago de Chile, Nueva York y Shanghai, donde forma parte de la colección permanente del Espacio Escultórico de dicha ciudad. La gran experiencia y notoria carrera de la artista ya descrita nos permite entender la magnitud e importancia de la obra Xico expuesta en la plancha del zócalo de la Ciudad de México.

Aunado a lo anterior, es necesario precisar que ha tomado algunas de las técnicas y materiales empleados para la construcción de tapetes característicos de la reconocida tradición de «Día de Muertos», para la realización de dicha obra de arte.

Para poder determinar si el monumental tapete es una artesanía, es necesario conocer a lo que se le considera artesanía, y conforme a lo establecido por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART) «una artesanía es un objeto de identidad cultural, elaborado manualmente utilizando materia prima de la región donde habita el artesano», determinando así, ciertas reglas, métodos y características propias de las artesanías para que se consideren como tal.

Como beneficio a la población artesana de México, nuestra legislación por medio de la Ley Federal del Derecho de Autor ha establecido en su artículo 157 la protección a «las obras literarias, artísticas, de arte popular y artesanal, primigenias, colectivas y derivadas de las culturas populares o de las expresiones de las culturas tradicionales.»

Sin embargo, nuestra reconocida escultora y artista Cristina, aún y cuando puede obtener la protección de su obra artística por medio de la misma Ley, no obtiene la protección de su obra como artesanía. Pues conforme a lo establecido por el FONART esta requiere el elemento TRADICIONAL, que no solamente está enfocado a la ideología que desea plasmar la obra, su denominación o materiales utilizados, sino que la misma requiere ser hecha por una persona que pertenezca a una comunidad indígena, que la obra artesanal represente alguna cualidad de la misma, ya sea en su aspecto ceremonial, utilitario o decorativo y que el proceso para la creación de la artesanía sea transmitido generacionalmente y no aprendido por talleres, cursos o escuelas.

Es así que el tapete monumental que ocupará lugar los próximos días en el centro histórico de la Ciudad de México, nos permite aprender sobre el arte tradicional y artesanal, el impacto que tiene este sobre los artistas mexicanos y su deseo de exportar nuestra cultura a otros países. Sin duda, una gran oportunidad que como mexicanos, no podemos dejar pasar.