El show de medio tiempo en debate: más allá del “me gustó”

El show de medio tiempo del Super Bowl de este año fue, sin duda, espectacular. No sólo porque dos mujeres protagonizaron y llevaron el espectáculo, sino por la significación latina que plasmaron en el escenario.

Sin embargo, el debate ha ido más allá del “me gustó” o “no me gustó”. Es por eso que responderé algunas preguntas y comentarios que surgieron tras la maravillosa presentación de Shakira y Jennifer López, acompañadas por Bad Bunny y J Balvin.

¿Por qué las mujeres tienen que sexualizarse para triunfar?

Entiendo que las industrias culturales estén dominadas por una estructura patriarcal que denigra a las mujeres y les dificulta el paso al éxito si no es con ciertas condiciones que sigan el canon de belleza occidental —delgada, 90-60-90, cabello largo, heterosexual y blanca—. Aunado a lo anterior, está el lucir siempre perfecta y con poca ropa, es decir, la objetivación de los cuerpos femeninos para ser simples mercancías que satisfagan al deseo.

En la mayoría de las ocasiones, cuando una mujer se presenta ante un número considerable de personas—sea reportera, cantante, actriz, maestra, secretaría, etc.— lo primero que se critica es su vestuario. Si usa mucho es una mustia que no aprovecha su cuerpo al máximo; por el contrario, si usa poca ropa es una “zorra” o no se da cuenta que está siendo sexualizada. En este último caso se suele recurrir al “amiga, date cuenta”, como si nos vistiéramos para el mero placer masculino. Empero, la sexualidad y sus usos no se pueden reducir a la cantidad de ropa que usamos (es más, ni siquiera debería ser un tema tan álgido).

La sexualidad también se trata de re-apropiarnos de nuestros cuerpos y los movimientos libres que podemos hacer con él. Se trata de desapegarnos de la rigidez de los cuerpos normados acorde a una sola ética hegemónica y poder disfrutarnos mientras bailamos.

Por otro lado, argumentar que estamos siendo usadas elimina una parte de la ecuación, o sea, a las propias mujeres. Pensar que Shakira y J.Lo. usan poca ropa sólo para que los hombres disfruten cae también en la objetivación, es decir, se elimina la agencialidad de las mujeres para elegir la ropa con la que van a bailar, cantar, saltar y correr en un escenario. Además, ¿no se han puesto a pensar que esa es una forma muy colonial de pensar el cómo debemos vestirnos?

¿Por qué sacaron un tubo de ‘table dance’?

BASTA DE HOMOLOGAR AL POLE DANCE CON LA PROSTITUCIÓN. Es increíble que una actividad como el pole dance sea un tabú en pleno 2020, sobre todo porque es un deporte que requiere un gran preparamiento físico, en donde la fuerza se combina con coordinación y habilidad. 

Además, es impresionante que se vuelva a redundar en el mismo argumento: se hace para el placer masculino. Pero no. Como afirma Lidia Infante, “la aceptación cultural del pole dance como deporte, resignifica y redignifica el striptease y el baile erótico en barra, ya que se deja de considerar un baile fácil y sin valor y empezamos a atribuirle el mérito que merece.”

Están estereotipando a América Latina con el reggaetón

A ver, los estereotipos latinos no nacieron ni culminan con Shakira y J.Lo. moviéndose como diosas. La cultura pop estadounidense ha creado imágenes del otrx como forma de auto-definirse identitariamente, es decir, “no soy lo que son ellxs”.Lo que plasmaron en el escenario estas dos grandes artistas no nació en Estados Unidos. Sí se popularizó por la creciente población latina que habita en EE.UU., pero no es ni cerca una producción gringa. 

El reggaetón se origina en las periferias de Puerto Rico, una isla pauperizada que vive a los márgenes de una la legislación estadounidense racista. Es claro que se ha blanqueado para su consumo global, pero no significa que sea un estereotipo latino, sobre todo porque no hay un sólo tipo de reggaetón y no fue el único estilo musical que se presentó. En el show también presenciamos una gran coreografía de champeta, un estilo musical de raíz africano surgido en la costa caribeña de Colombia. Estos ritmos tienen una característica en común: nacieron como forma de expresión subalternizada de pueblos afrodescendientes marginados. Su presentación en el Super Bowl es una forma de visibilizar el valor histórico de aquellxs que no figuran en la historia de los Estados-nación modernos.

En fin, algo es innegable: el que un afro-americano (Jay-Z) haya organizado un espectáculo de medio tiempo, que protagonizaron dos mujeres latinas (Shakira y J.Lo) junto con dos reggaetoneros (Bad Bunny y J Balvin) que cantaron en español, en un deporte (fútbol americano) tan arraigado a la identidad estounidense (generalmente blanca, imperialista, racista y xenófoba) es un completo logro.

Cinthia Nallely Gamboa
Cinthia Nallely Gamboa

Internacionalista, activista y feminista veracruzana. Egresada de la Lic. en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, donde es profesora adjunta. Integrante de La Chinaca y de la Colectiva Feminista “Dignas Hijas”. Fue miembro del Primer Parlamento de Mujeres de la Ciudad de México y laboró en un Refugio para Mujeres en la CDMX.
Twitter: @cinthiallely (Azúcar Morena)

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