Acompañante vital para probar que seguimos siendo humanos; la música

Nuestra existencia como humanidad, y más allá, como ente pensante y sensible ha sido de cierta forma acompañada en los aspectos más viscerales en nuestro ser por algo que lo pueda complementar, incrementar, o simplemente cobijar y reducir de alguna forma, se especula a través de este artículo la importancia casi neurálgica que ha tenido la música a lo largo de nuestro paso por este mundo, desde que como personas cobramos consciencia de nuestras ideas y sentimientos buscamos una forma tanto de expresarlos, como de canalizarlos, para salvarnos a nosotros mismos, y para compartir una energía desbordante que podría generar caos y destrucción, no solo eso, también buscamos un balance, un refugio a estas emociones que podría ayudarnos cuando no podemos generar ese desahogo por nuestra cuenta (se desarrollará la idea del artista y del observador como aspecto de poder pero, no en este artículo) y es así como de pronto nos vemos a nosotros mismos fascinados y al mismo tiempo más trascendidos de alguna forma, la música, bello arte que evoca nuestras más intrínsecas verdades y las discutidas realidades que pueblan nuestro ser, es en este instrumento abstracto que se libera el humano, que se deja ir, se expresa, y con el cual al mismo tiempo se recarga, la canalización de energía era tan simple como emitir un sonido, y obtener algo que agradara, podía ser un uhg o un ahhh, incluso un eiug, indistintamente era fuerza compartida y hecha extensa y extrema, no se tomará a través de este trabajo una exploración ni siquiera general de la evolución que ha tenido la música a lo largo de la historia o como sus vertientes fueron tomando dejos de inspiración de realidades y movimientos, y viceversa, resulta fútil y cansado tener que tomar este camino.

Pensemos mejor en el hoy, en nuestra vida diaria, y en particular nuestra situación como ente promedio en el siglo XXI. con la cercanía actual por las tecnologías de vanguardia y repletas de muchos aditamentos podemos conformar un acompañante en nuestro devenir diario que determina nuestra forma de reaccionar o de percibir (tampoco se deberá tomar a mayor profundidad esta dependencia, enfermiza en ciertas situaciones a lo largo de este artículo) la realidad, nuestra vida entonces al estar tan supeditada a ésto necesita una forma de reconectar consigo misma, de sentirse llena de energía o de dejar ir tensiones acumuladas, en sí la música (y más en nuestra actualidad, tan cambiante e incierta) actúa como válvula de escape para poder seguir día con día en los desenvolvimientos requeridos, y esta misma ha tomado variables propias para ajustarse a cualquier estado de ánimo o estructura ideal que se requiera para cierta condición, no por esto quiere decir que nuestra fragilidad como sociedad o seres humanos es frágil y vacua, sino que hemos encontrado una forma de enfrentarnos a ésta, con un método tan efectivo que ha sobrevivido al pasar de los tiempos y de las eras, la humanidad pone a su servicio un canal o un medio por el cual puede ser, puede continuar y a su vez crecer, esto es lo que la música hace con las vidas de muchos en varios momentos, después de todo, quien pueda decir que a lo largo de todo un día no escuche, no sienta, no piense siquiera en una melodía, realmente no está viviendo, y tú ¿cuál es la música que te complementa y te hace ser quien eres?

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