Giros justificados

Latinoamérica presenta una tendencia política-electoral que pone en riesgo los intereses neoliberales. Consiste precisamente en confiar la dirección de un país a próximos mandatarios con latente ideología de izquierda. Pero esta izquierda no debería asustar ni a los más conservadores. Ya que no fricciona con lo radical, más bien, se presume tiene como principal objetivo: conquistar la justicia social, mediante políticas progresistas que respetan la importancia del mercado internacional.

Debido a la fuerte tendencia, los partidos políticos conservadores no convencidos han levantado barricadas y se han pronunciado como oposición -mal llamada porqué el mismo nombre no entiende de razones, sino que adopta una conducta infantil- en la que llevar la contraria al mandatario es la clave. Y se ha construido un fuerte contrapeso  con ayuda de gobiernos norteamericanos y europeos. Sin olvidar la fuerte intromisión de organismos internacionales y medios de comunicación. Consolidando un obstáculo que evita alcanzar una verdadera democracia.

Una de las consecuencias de estas conductas fue lo ocurrido el pasado fin de semana. En el que nuestra vecina patria Bolivia, y Evo Morales (uno de los primeros presidentes indígenas en  Latinoamérica, sin olvidar al gran Benito Juárez) sufrieron algo que no puede llamarse de otra forma que no sea “Golpe de Estado”. Agravando la situación el hecho de que fue fomentado por la OEA al solicitar nuevas elecciones y por los medios de comunicación al exagerar las irregularidades de las elecciones. Revelando un peligro al que están expuestos todos los países de latinoamericana: perder autogestión democrática.

El giro latinoamericano reflejado en las boletas electorales es justificado. Es claro que el continente más desigual del planeta optará por mandatarios que lejos de explotar el capital humano, fomentarán políticas publicas dirigidas a los sectores vulnerables. Siendo esta estrategia la única capaz de acabar con la violencia y la desigualdad. Pero existen intereses puestos en Latinoamérica que con ayuda de los factores reales de poder, seguirán obstruyendo un sano progreso sin intervencionismos.

Deja un comentario