El respeto a los espacios exclusivos es la paz

El hecho de que exista una minoría privilegiada no compensa ni excusa la situación de discriminación en la que vive el resto de personas.

Simone de Beauvoir

Para muchos quizá es una política pública sin razón para otros tantos simplemente la ignoran, un porcentaje bastante grande no lo respetan, hablo de aquella en la cual establece los vagones exclusivos del metro y metrobús, actualmente sirve como medio para prevenir el acoso sexual en contra de las usuarias de dichos servicios públicos de transporte, sin embargo, estas medidas son claramente ineficientes.

Desde la inauguración del metro debido a la gran afluencia de usuarios y a la queja del sector femenino, se decidió abrir dos vagones exclusivos para mujeres que solo era aplicable durante días hábiles y en un horario donde se consideraba de mayor transición de personas posteriormente se realizó de manera oficial sin límite de horario hasta nuestra década permitiendo el acceso de menores de edad hasta los 12 años, fue hasta el 2007 que el jefe de gobierno Marcelo Ebrard con la visión de “erradicar” la violencia sexual en el transporte, se amplió el número de vagones a tres incluyendo el acceso a personas con capacidades diferentes, dependiendo de la línea serán destinados el número de vagones, ya sea que pueden ser los de inicio o los finales, pero es normalmente son tres vagones, sin embargo, dicha medida resulta actualmente insuficiente hoy en día.

En primera consideremos que debido al aumento de la población y la migración de otras entidades federativas a la Ciudad de México dificulta el acceso del transporte incluso en horas donde la movilidad de gente no es tan basta, al ser así y aunando la falta de personal de seguridad en las estaciones del metro o que los mismos resulten inadecuados para llevar a cabo la revisión en vagones causa que los usuarios de género masculino se filtren a los vagones exclusivos. En segundo término tiene que ver con un ámbito subjetivo y esto es el valor que se le da a dicha política y el adecuado respeto de la misma, tanto por parte de las mujeres que meten hombres a los vagones hasta los mismos hombres que entran sin acompañante simplemente porque los vagones destinados a carácter mixto van excesivamente llenos.

El anterior término no resulta como una justificación para que los vagones exclusivos sean usados por varones, y se establece el término  de varones en general, actualmente la medida establece que solo usuarias y niños menores a 12 años pueden ingresar a los vagones, esto es que ni siquiera personas de la tercera edad deberían entrar a dicho vagón, es bueno retomar los casos que han existido de usuarias violentadas de manera sexual por personas de la tercera edad.

En el caso del metrobús no es muy distinto, el primer vagón del mismo es usado únicamente para mujeres y niños pero a diferencia del metro en este medio de transporte aún es admitido el ingreso de personas de la tercera edad y aquellas que poseen capacidades diferentes, pero el ciclo es bastante vicioso y se vuelve al mismo problema ocasionado en el metro, no se respetan las medidas impuestas, inclusive sabiendo que aquellos que no cumplan con lo dispuesto por el orden normativo serán acreedores a una sanción que variará desde una multa hasta el arresto por violar la disposición del Reglamento de la Ley de Movilidad del Distrito Federal en su artículo 230 frac. XIX donde se prohíbe el viajar en zonas exclusivas para usuarios con discapacidad o mujeres.



Este es un asunto que molesta a más usuarias cada día, debido al incremento de delitos con índole sexual ya sea frotamientos de partes íntimas contra alguna otra parte del cuerpo, tocamientos sin consentimiento hacia las usuarias, masturbación sobre las mujeres, fotos de su cuerpo, entre otras diversas prácticas con un carácter bastante Neanderthal. Las políticas de discriminación positiva son adecuadas a un fin que tiene como un objetivo la prevención mientras se adecuan otro tipo de medidas para la erradicación del problema, pero es de saberse que toda acción tomada a pro del cuidado y seguridad de la mujer es visto como burla y es menospreciado incluso por las mismas autoridades, se es necesario que se tomen medidas más drásticas y las sanciones se apliquen debidamente como es de corresponder, independientemente hablando de los tripiés de separación, las calcomanías pegadas en el suelo o letreros que marquen el límite de cada zona e que los mismos marquen diferentes tipos de violencias con hastags, las acciones que se deben tomar necesitan una mayor seriedad y con mayor grado coercitivo por parte de la administración actual debido a la alerta de género que aún existe en la Ciudad de México, quizá no se busque erradicar el problema, ya que éste tiene un fondo que necesita ser atendido desde otros puntos pero inclusive la prevención es importante en estos tiempos donde la seguridad e integridad de las mujeres pende de un hilo.


Autor: Vanessa Mondragón

Estudiante en Facultad de Derecho, UNAM | Sígueme en mis redes: 🌸Instagram @vanimondragon 🌸Facebook Vanessa Mondragón Martínez | –Me temo, señor, que no me sea posible –dijo Alicia– porque yo no soy yo. ¿Comprende?

One thought

  1. Es muy cierto que no se respetan, se necesitan leyes mas profundas y sobre todo mas educación civil y de mucha moral…la ciudadanía está perdida.

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