Arturo Zaldívar, por la transformación del Poder Judicial

Para nadie es un secreto que hay un desencanto por parte del pueblo de México hacia su sistema de justicia, y mientras algunos, con actitud un tanto servil, miran a los jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial como ilustres e inmaculados ejemplos a seguir por las fortunas que acumulan, otros más los repudian y los ven como meros proveedores de apoyo incondicional a políticos corruptos, grandes capitales financieros y organizaciones criminales.

De esto y más conversó Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, en entrevista con John Ackerman y Sabina Berman.

“Una de las convicciones más arraigadas en la sociedad mexicana es que en nuestro país no hay justicia. En los últimos años, casos como el de ‘Los Porkys’, la Guardería ABC, y el caso Ayotzinapa han aumentado la desconfianza y la mala percepción del sistema de justicia representado por el Poder Judicial de la Federación. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y percepción sobre Seguridad Pública 2019, el 68.4% de la población de 18 años y más considera que los jueces son corruptos.” (https://bit.ly/2VtREmN)

Y a los escándalos hay que añadir la reciente y sonada renuncia de Eduardo Medina Mora, quien antes de llegar a ser ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ocupó cargos muy importantes en las administraciones de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y hoy enfrenta investigaciones en su contra por corrupción (http://bit.ly/2MxbqcZ).

Pero además de la corrupción, otro gran problema en el Poder Judicial es el nepotismo. Un estudio entregado a la Suprema Corte y al Consejo de la Judicatura documentó que al menos 500 jueces y magistrados habían concedido plazas en tribunales y juzgados a familiares suyos. Esto, haciendo uso de la facultad otorgada por el artículo 97 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual establece en su cuarto párrafo que “los magistrados y jueces nombrarán y removerán a los respectivos funcionarios y empleados de los Tribunales de Circuito y de los Juzgados de Distrito, conforme a lo que establezca la ley respecto de la carrera judicial”.

“Esa disposición legal fue concebida para garantizar la autonomía de los jueces, pero ha sido desvirtuada para el nombramiento discrecional de parientes, como evidencia el estudio elaborado por el consejero de la Judicatura, Felipe Borrego Estrada.” (https://bit.ly/2HtbW8e)

Pero desde su llegada a la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2009, y tras su designación como presidente de la misma en enero del presente año, Zaldívar ha hablado de la importancia de transformar de fondo todo el Poder Judicial a nivel federal.

El jurista queretano, egresado de la Escuela Libre de Derecho y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se ha caracterizado, entre otras cosas, por defender la necesidad de una Corte más austera, transparente y cercana al pueblo mexicano.

Como medida para garantizar la paridad de género, se han lanzado ya concursos exclusivos para mujeres que aspiren a convertirse en juezas y magistradas, un paso importante para superar la sociedad machista en la que aún vivimos. De hecho, en opinión de Zaldívar, todos deberíamos ser feministas, ¿estás de acuerdo?

Su compromiso con los derechos de las mujeres también se vio demostrado con un argumento convincente respecto al tema del aborto; nadie puede estar en contra de la vida, y nadie puede apoyar el aborto como método de planificación. A lo que se opone realmente, es a criminalizar a la mujer, y con la despenalización busca proteger especialmente a las mujeres pobres y a las mujeres indígenas, quienes no cuentan con acceso, ni a educación sexual, ni a servicios de salud de calidad. Es un asunto de clases sociales.

“Las niñas ricas siempre han abortado sin ningún problema”

En su gestión, también se ha cancelado el “pase automático” para la ratificación de jueces y magistrados.

¿Esto qué quiere decir?

A los seis años de su nombramiento, todos los juzgadores federales pasan por una evaluación para ser ratificados de manera permanente. Sin embargo, antes había la posibilidad de que el juzgador obtuviera una ratificación automática. Por unanimidad en el Consejo de la Judicatura Federal, el pasado 30 de agosto se determinó cancelar esto. Sin duda, una medida que no tuvo contentos a muchos privilegiados en el Poder Judicial, generando un efecto muy similar al visto en algunos estudiantes de la UNAM, y alguien llamado Chumel Torres, quienes se opusieron, con argumentos elitistas, a la eliminación de exámenes de admisión propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador (http://bit.ly/326YRvg).

Zaldívar llamó hace un año a la autocrítica, en otra entrevista con John Ackerman, aquella vez para el programa Diálogos por la Democracia (http://bit.ly/35nC9kP), percepción que contrasta con la vista en el mencionado caso de los exámenes de admisión, y también en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la cual ha considerado las críticas (por supuesto debatibles) del presidente López Obrador, como terribles ataques que la ponen en riesgo, llegando al punto de acusar al mandatario, pero no con su madre, sino con Michelle Bachelet, expresidenta chilena que se desempeña como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (http://bit.ly/2B2QEwi), ¡ya ni Marko Cortés!

Qué ocurrentes aquellos que acusan al presidente López Obrador de pretender destruir la democracia mexicana y sus tan sagradas instituciones. Pero Zaldívar tiene otros datos, y señaló en John & Sabina que el presidente López Obrador ha sido “profundamente respetuoso” de la independencia de la Suprema Corte. La relación entre ambos la calificó de “afectuosa”. Allí también recordó que fue objeto de presiones… pero por parte del expresidente Felipe Calderón.

El académico John Ackerman ha sido objeto de críticas por apoyar públicamente, y de manera férrea, a López Obrador, de ahí que su presencia, junto con Sabina Berman, en el Canal Once del Instituto Politécnico Nacional, sea considerado mera propaganda de la 4T. La realidad es que en ese polémico programa, y no en otro, el presidente de la Suprema Corte encontró la libertad para reiterar la ya acusada injerencia del expresidente en los asuntos que resolvían.

Niego categóricamente las presiones. Que diga en qué casos, cuándo se realizaron, qué hizo al respecto, y sobre todo, hubiese sido deseable que las denunciará en su momento porque pudieron darse hace seis años, siete, ocho; pero de repente que venga un golpe de memoria así de abrupto, me parece no que no está bien.”: Expresidente Felipe Calderón, en entrevista con Carlos Loret de Mola (http://bit.ly/2VrL14n)

Luego de investigar un poco, pude encontrar que, contrario a la réplica del exmandatario, en su momento Zaldívar sí alertó sobre amenazas en su contra desde Los Pinos.

La noche de ayer, compartió una columna del periódico El Universal que data del año 2011; Serpientes y escaleras (http://bit.ly/3175rAI), de Salvador García Soto, quien narró la visita de Fernando Gómez-Mont, secretario de Gobernación calderonista, a la oficina del hoy ministro presidente, la cual habría tenido lugar en junio de 2010. El motivo era el caso de la guardería ABC (http://bit.ly/2ICmC6U).

En ese entonces, la Suprema Corte tenía la facultad de investigar, de oficio, posibles violaciones a derechos humanos. El entonces recién llegado ministro la ejerció elaborando un dictamen que responsabilizaba a autoridades de los tres órdenes de gobierno: integrantes del gabinete calderonista, el gobernador de Sonora y el presidente municipal de la capital, Hermosillo.

La visita fue breve, y el secretario Gómez-Mont fue directo; “dice el presidente que no se te olvide quién te postuló”, a lo que Zaldívar respondió “dile al presidente que no se le olvide que, independientemente de quien me postuló, yo trabajo para otro poder, que no es el suyo”.

La dimensión del proyecto presentado fue tal, que no debió resultarle sorpresivo que después de ese caso, se le quitó a la Corte dicha facultad, hoy de la CNDH.

La administración de Felipe Calderón tampoco se quedó de brazos cruzados ante lo que Zaldívar tenía que decir sobre el caso de la ciudadana francesa Florence Cassez, acusada de pertenecer a una banda de secuestradores en nuestro país, por lo que se procedió a comunicar –aunque no de la forma más idónea– a los ministros de la Corte su pretensión de que la mujer extranjera no saliera de prisión, esto de acuerdo a información publicada por Jorge Carrasco, en 2013, para la revista Proceso:

“No fue la primera acción de fuerza de Calderón contra Zaldívar. En junio de 2010 el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez-Mont, lo buscó para que cambiara su proyecto de resolución en el caso del incendio de la guardería ABC, que buscaba ampliar las responsabilidades a funcionarios federales. ‘Para eso no te pusimos’, le dijo el entonces secretario, en referencia a la propuesta de Calderón para que Zaldívar llegara a la SCJN meses antes. La versión ha sido confirmada por el propio ministro.” (http://bit.ly/326pUaj)

¿Valentía o ingratitud?

Lo dejo a tu criterio, pero pareciera que para el expresidente Calderón, haber colocado al Arturo Zaldívar en aquella terna de 2009, quedaba este obligado, por los siguientes 15 años, a mostrar lealtad hacia él, su gobierno y su legado (cualquiera que este sea). Sorprende que años después, se invirtieron los papeles, y Calderón hoy se asume parte de una oposición débil que quiere, además de regresar al poder, evitar a toda costa que López Obrador acabe con el supuesto carácter independiente del Poder Judicial, pero es él a quien  señalan por intervenir en los asuntos de la Suprema Corte.

Lo cierto es que la comentocracia, a pesar de su evidente crisis de credibilidad, ha querido perfilar a la Suprema Corte como otro miembro de la fallida oposición. Vaya sorpresa debieron llevarse al ser refutados en su falsa idea, por el destacado especialista en derecho constitucional, Diego Valadés:

En otra ocasión, para su columna de Milenio, explicaba de manera metafórica su intención de “abrir las ventanas de la Corte para que entrara aire fresco” (http://bit.ly/2nzigWM). Aunque celebro la voluntad que hay, de generar un cambio verdadero en la forma de hacer justicia en este país, no hay que dejar de tener presente que algunos grupos de poder ven con ello, una amenaza a los privilegios que se han creado manteniendo las cosas como están, por lo que insisten en mantener las ventanas y las puertas de la justicia, por siempre cerradas. No lo lograrán.

Como estudiante de la carrera de derecho, yo veo en Arturo Zaldívar, un ejemplo a seguir. Por sus ideas y la convicción con la que las defiende, por su honestidad, por su empatía con los menos favorecidos, por su comprensión de la realidad que vive nuestro país desde hace años, y la convicción de que una transformación de fondo ya es justa y necesaria.

¿Qué opinas tú?

Autor: Alfredo Ruiz

Estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México. Director de Difusión Cultural del Club de Oratoria y Debate de la Facultad de Derecho. Sígueme en Twitter e Instagram: @alfredorzmz

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