La verdad de la salud mental en México.

“La felicidad radica, ante todo, en la salud.”

George William Curtis

Siempre hay temas de los cuales hablar ya sea relacionados a la política como la renuncia de Medina Mora a la Suprema Corte de Justicia, al ámbito social como las marchas por el 2 de octubre en diversos puntos del país o las protestas a favor de la despenalización del aborto en Oaxaca e incluso al ámbito económico como lo es el estancamiento económico de nuestro país con la administración actual, pero hay otros tantos temas que, aún en el siglo XXI se consideran un tabú en muchas sociedades (sino es que en la mayoría), uno de ellos es el cuidado de la salud mental.

En países con alto índice de desarrollo, la salud mental no es un tema del cual sea raro hablar, es visto como hablar de una simple gripe o de una infección en la garganta, algo que puede ser tratado con la más normal naturalidad; pero, en México, aún existen estigmas sobre personas que van tanto al terapeuta, o con el psicólogo, o aún peor, afrentar a aquellas personas que acuden a un psiquiatra. El cuidado de la salud mental aún sigue siendo una superstición en nuestra sociedad mexicana, ¿cuándo no hemos escuchado aquellas bromas ligeras y pesadas acerca de la misma? El mexicano por naturaleza tiende a hacer bromas sobre cualquier cosa. Y no está mal, pero a veces el humor tiende a tornarse tan negro que lejos de que llegue a tomarse con seriedad el asunto, muchas veces se queda en un simple chiste, dejando de lado la seriedad que conlleva todo ese asunto.


Empecemos definiendo la salud mental es el “bienestar que una persona experimenta como resultado de su buen funcionamiento en los aspectos cognoscitivos, afectivos y conductuales, y, en última instancia el despliegue óptimo de sus potencialidades individuales para la convivencia, el trabajo y la recreación” conforme lo establecido por la Organización Mundial de la Salud, si tenemos un mal cuidado de la misma  las diferentes enfermedades que se acarrean pueden ser la depresión (conocida como la enfermedad del siglo XXI), la ansiedad, los trastornos obsesivos compulsivos, los trantornos alimenticios, la bipolaridad, los trantornos mixtos, entre muchas otras enfermedades.

Claro que la salud se consideraría el gran género, pero dentro de la misma y algo que en común tienen muchas enfermedades son el manejo de las emociones, pero estas son inconsientes, no sabemos cuando aparecerán y por lo mismo las mismas dominan gran parte de nuestra mente y cuerpo de una manera muy involuntaria, pero estas mismas ayudan a modular el pensamiento y con ello las acciones del individuo, en pocas palabras, la conducta, las respuestas fisiológicas y el proceso cognitivo va ligado de buena manera a las emociones.

Las enfermedades no se crean de la nada y hablo de enfermedades en general, las condiciones que uno propicia efectúan el desarrollo de las mismas y su proliferación en el organismo, en el caso de enfermedades ligadas al carácter mental depende de los factores internos de cada individuo, pero los factores sociales y familiares influyen de igual manera, el deselvolvimiento del mismo en un medio social puede decir mucho sobre su salud mental, el modo de vida actual de la población mexicana conlleva al desarrollo de enfermedades como depresión, ansiedad, trastornos alimenticios y las enfermedades antes mencionadas, porque uno como individuo busca el éxito profesionalmente hablando a costa de lo que sea, y lo primero que se sacrifica es la salud en todo aspecto, pero debemos recapacitar que el tamaño del éxito no siempre es proporcional al del sacrificio.

El estigma sobre la salud mental radica en muchos factores, como la falta de políticas públicas en materia de salud mental o las existentes resulten ineficaces para hacerle frente al problema realmente, sabemos bien que durante la LVIII Legislatura del Congreso de la Unión, la salud mental se posicionaba como una prioridad en la agenda legislativa, por lo cual se promovieron reformas las cuales fueron aprobadas por la LIX legislatura, con las cuales se hace reforma a le Ley General de Salud (actualmente en su fracción VIII del artículo 3°, tambien en su artículo 27 fracción VI y por último en su artículo 72 ) y al Sistema de Salud Mental en donde se contemplaron la creación de nuevas estructuras de atención; otros ejemplos serían la calidad de vida del mexicano como puede ser la pobreza de más de la mitad de la población, pero algo que  igual influye mucho es la opinión publica hacia el individuo que acude a algún tipo de consulta con relación a la salud mental, a opinión de profesores y alumnos dentro de la rama psicológica, mencionan que es más común ver a jóvenes en trayectoria escolar dispuesta a tomar ayuda con relación a su salud mental, sin embargo, hay mucha gente que el ir a acudir a algún tipo de ayuda psicológica es cosa de “estar locos” y prefieren recurrir a otros métodos (consejos familiares, clases de coaching o la tan mencionada autoterapia) antes de ir con algún profesional en el área.

Éste es el tabú que aún se ve día a día cuando alguien menciona que acude a terapia es muy notorio, la población se divide en aquellos que siguen con la creencia que las enfermedades de carácter mental y o emocional son un mito y todo esta en el poder propio (como ya se había mencionado, recurren a otro tipo de soluciones que empeoran dicho problema), el querer tapar el sol con un dedo si podemos resumirlo en términos más sencillos, y a otra parte de la población que poco a poco toman con la debida seriedad el tratamiento de dichas enfermedades, cabe mencionar que la profesionalización de los médicos de esta área de la salud mental debe ir acorde a las exigencias de la población actual, pero para su correcto proceso de formación se requieren planes de estudios actualizados en las diferentes universidades impartientes de dichas carreras.

¿Por qué tomar con seriedad la salud mental? Me gustaría corregir en general la pregunta, ¿Por qué no tomar con la seriedad debida a la salud mental?, todos conocemos los famosos refranes de las abuelitas con relación del porque deberíamos toarnos enserio estos temas dicen de la siguiente manera “el cuerpo habla lo que el alma calla”, uno muy sencillo pero que dice tanto en tan pocas palabras, las enfermedades muchas veces tiene relación unas con otras, como la anorexia, el cáncer, la bulimia, etc. Muchas veces el transfondo de las enfermedades son parte del mal cuidado, parte genética, parte factores ambientales, y parte psicológica, pero también el malestar físico desencadena enfermedades de carácter mental, en especial pacientes con enfermedades endocrinológicas, cardipatias, inmunológicas y neurológicas, por lo tanto tenemos una estrecha relación entre las enfermedades de carácter mental con enfermedades de carácter físico. Se necesita buscar una buena calidad de vida en términos generales, en la Constitución de Cádiz de 1812 se establecía el derecho a la felicidad, pero no se puede ser feliz si salud no se tiene.

En nuestro caso como sociedad, debemos poner nuestro grano de arena como individuos, ¿Cómo? Preguntarán, bueno, dejemos der considerar que aquella persona que va al psicólogo o al psiquiatra o a ambos como un enfermo mental y marginarlo, dejemos de ver con gracia el suicidio y la depresión, dejemos de minimizar el daño mismo de las personas que conllevan con su enfermedad, dejemos de burlarnos de aquellos que cada día libran una batalla contra su propia mente, contra sus pensamientos destructivos y conductas obsesivas, dejemos de pensar que los que sufren enfermedades de este tipo son “locos”, dejemos de juzgar y aprendamos a ayudar, las acciones pueden parecer pequeñas, pero hay que empezar por algo, tenemos que dejar de ver poco a poco esto como un tabú y verlo como lo que es, una realidad.


Autor: Vanessa Mondragón

Estudiante en Facultad de Derecho, UNAM | Sígueme en mis redes: 🌸Instagram @vanimondragon 🌸Facebook Vanessa Mondragón Martínez | –Me temo, señor, que no me sea posible –dijo Alicia– porque yo no soy yo. ¿Comprende?

4 thoughts

  1. Resulta alarmante observar como este tipo de problemas de salud no solo se encuentran generalizados y minimizados, también están en aumento y más con nuestra generación actual, absorta por la velocidad y la abarcabilidad, por eso es importante conservar un atisbo de cordura para no perderse en esta red inquietante y dinámica como lo es nuestra modernidad, buen criterio compañera, algo que se requiere bastante hoy en día

  2. Un buen artículo dicho en pos al DÍA MUNDIAL DE LA SALUD, un tema muy estigmatizado pero que sin duda deberíamos poner atención y cuidado…felicidades!

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