De Humberto Castillejos y otros miserables

El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Santiago Nieto Castillo, reveló el hallazgo de una red de extorsión presuntamente dirigida por Humberto Castillejos, quien fue el titular de la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República –en pocas palabras, el abogado del presidente– en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Se trata de un caso que, sumado a los procesos en contra de Emilio Lozoya y Rosario Robles, constituye un paso más en el aquí señalado (y reiterado) cerco al expresidente Peña Nieto. Perdona la insistencia, pero hoy surge otro nombre para apuntar en la lista.

“Lo que tenemos es un cerco muy claro, muy evidente, que no sabemos dónde vaya a terminar pero definitivamente si procede como va hasta ahora (…) no me extrañaría que si no este año, el próximo, viéramos para empezar a Enrique Peña Nieto presentarse ante un juez para dar su versión de tal o cual acto de corrupción. Ese sería un verdadero parteaguas en la lucha contra la corrupción”:

Sergio Aguayo (http://bit.ly/2HwuINK)

Toda la información sobre la presunta red de extorsión la podemos encontrar en el reportaje de Marcos Martínez Chacón que fue publicado por Aristegui Noticias (http://bit.ly/2ZBUBSM), el cual hoy me dedicaré a comentar:

A través de la Unidad de Inteligencia Financiera, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ya investiga, en el sistema financiero nacional e internacional, las finanzas del expresidente Enrique Peña Nieto, contando incluso, con la colaboración de autoridades de otros países en una investigación cuyo expediente estaría completo antes de que finalice el presente año, y para el que se toman en consideración los casos de Rosario Robles, Emilio Lozoya y Juan Collado (https://bit.ly/33TQrZK).

“Incluso, dijo que, además de la investigación sobre las finanzas de Peña Nieto, la UIF ya comenzó a armar un expediente sobre el dos veces secretario de Estado, Luis Videgaray, considerado uno de los más cercanos colaboradores del expresidente.”

Todo suena excelente, pero la realidad es que debemos estar muy pendientes de que todas las investigaciones se lleven a cabo conforme a la ley, y a la vez darle tiempo a las autoridades, a fin de que no haya errores en el proceso. Una verdadera transformación del país depende, en buena parte, de eso.

Estoy convencido, de que en otras circunstancias, este tipo de casos ni siquiera habrían sido puestos sobre la mesa, porque mientras en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la unidad ha sido fundamental en la lucha contra la corrupción y los delitos financieros –habiendo presentado ya 118 denuncias ante la Fiscalía General de la República en lo que va de 2019–, la administración de Enrique Peña Nieto la empleó para hacer todo lo contrario: extorsión y persecución política.

¿Cómo lo hicieron?

“El actual titular de la UIF señaló que el esquema de extorsión presuntamente operado desde la unidad consistió en solicitar sobornos a 722 particulares y compañías cuyas cuentas bancarias les habían sido congeladas desde la UIF entre el 2014 y 2018.”

Dichas cuentas habrían sido congeladas por presunto lavado de dinero, pero este era un mero pretexto para luego pedir sobornos a sus titulares, y eso se llama extorsión.

Adicionalmente, se agrega otro elemento a la ecuación: cinco despachos jurídicos cercanos a Castillejos se acercaban a estas personas afectadas por el congelamiento de sus cuentas.

¿Y cómo obtenían esa información?

Probablemente les era compartida desde Los Pinos.

Santiago Nieto declaró que, al asumir las riendas de la UIF el año pasado, fue alertado de esta situación por tres informantes, de los cuales dos eran víctimas de la extorsión y el otro era un funcionario de un gobierno estatal.

¿Hay alguien más involucrado?

En el sexenio de Peña Nieto, mientras Castillejos se desempeñaba como consejero jurídico, la UIF estuvo encabezada por Alberto Bazbaz. Así como se presume que el expresidente no pudo haber ignorado tanta corrupción en su administración, dudo mucho que el propio titular de la UIF, en su momento, pudiera haber ignorado que otro funcionario estaba utilizando la unidad. Lo más probable es que Castillejos haya operado a través de Bazbaz, a quien posteriormente Peña Nieto nombra como titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen). Y vaya que adquirió experiencia en eso del espionaje…

“El titular de la UIF sostuvo que durante la gestión de Peña la unidad fue principalmente utilizada para atacar a opositores políticos y no para combatir actividades ilícitas en el sistema financiero mexicano, función para la que fue creada la dependencia.”

El presidente López Obrador, Ricardo Anaya, Elba Esther Gordillo, Alfonso Durazo, Olga Sánchez Cordero, Josefina Vázquez Mota y el propio Santiago Nieto eran vigilados por el gobierno de Peña Nieto usando a la UIF. Se llegaron a investigar las finanzas del cártel de Sinaloa, pero no pasó a mayores.

¿Por qué habrá sido? ¿Hubo algún soborno de por medio?

“Seis meses antes que terminara la administración federal de Enrique Peña Nieto, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) liberó alrededor de 722 cuentas bancarias, de manera presuntamente irregular, entre las que figuran algunas ligadas al Cártel de Sinaloa.” (http://bit.ly/2L3gw0P)

Para rematar, ni siquiera fueron capaces de cuidar su propio instrumento de persecución política, pues el sistema informático interno llegó a ser vulnerado, también en el gobierno anterior, dejando a la unidad desprotegida ante posibles robos de información.

¿Y quién va a investigar esto?

Sí, también lo está investigando la propia UIF de Santiago Nieto. Con personas como él, estoy convencido de que el combate a la corrupción va en serio, sin ningún pacto de impunidad de por medio. Lo celebro.

Y es que algunas personas pueden argumentar que Santiago Nieto lo hace por motivos personales. Recordemos que él fue destituido, por órdenes dadas desde Los Pinos, de la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), cuando quiso realizar las investigaciones correspondientes por el financiamiento de la empresa brasileña de Odebrecht a la campaña presidencial de Peña Nieto en 2012. A raíz de lo vivido en 2017, hay quienes plantean que en realidad busca venganza, pero yo lo veo de otra manera.

Nadie mejor que él para hacer frente a la clase política corrupta, nadie mejor que una persona honesta, cuyo único error fue querer que se supiera la verdad en un caso paradigmático. Fue un acierto por parte de Lopez Obrador el incorporarlo, en su momento a su campaña y posteriormente a su gobierno. Porque no en vano el presidente ya lo ha dicho en un par de ocasiones, citando a Karl Marx, hay que conocer la realidad e interpretarla, pero lo verdaderamente importante es transformar esa realidad.

Y en medio de este gran reto de transformar, conforme sale más información reveladora como esta, más comprendo al presidente cuando insiste en que le heredaron un desastre en el gobierno.

¿Qué opinas tú?

Autor: Alfredo Ruiz

Estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México. Director de Difusión Cultural del Club de Oratoria y Debate de la Facultad de Derecho. Sígueme en Twitter e Instagram: @alfredorzmz

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