Sin granaderos

Nuestra capital, una ciudad que no conoce el descanso. En ella, diariamente su gente es conquistadora en campos como la ciencia, el arte, el deporte y la cultura, pero no todo es bueno debido a la descomposición social. También es invadida por la violencia, la amenaza y el peligro, elementos despreciables que afectan principalmente a las mujeres.

En consecuencia, la fórmula es sencilla, la inseguridad produce descontento y el descontento impulsa a la protestar. Siendo principalmente los jóvenes los primeros en luchar por la causa -siguiendo ese espíritu revolucionario del que nos hablaba Salvador Allende-. Claro, sin dejar de contar a todos los padres y maestros que secundan la lucha, o que la lideran en algunos casos.

En incontables ocasiones la CDMX a sido blanco de estas manifestaciones en masa, incluso se ha normalizado vivir con ellas. Pero hoy, las cosas se notan un tanto diferentes, hay algo nuevo, no hay reprensión. Se fueron los policías a caballo que amenazaban a estudiantes, y no quedan rastros de los granaderos que obstruían e imposibilitaban la protesta. Igualmente los medios se notan más vivos que nunca, lo anterior es así, porque hoy en día, nada se callan.

Pero no todo es bueno sobre el último punto, ya que es apreciable una línea que compromete a los medios de comunicación, e invitan sentenciar a las manifestantes y generar un repudio social. Como es el caso de lo ocurrido el 16 de Agosto de la presente anualidad.

Fundamentó mi última observación en cómo fue contada la noticia del pasado viernes, y el como fue el carácter que tenía la difusión. Misma que si bien contemplaba la causa de la manifestación, desechaba la importancia y se quedaba con los resultados inmediatos, los graffitis y los destrozos (lo que vende). Dejando de lado todo el trasfondo que tiene la lucha feminista en México. Y para una sociedad tan poco acostumbrada para analizar y visualizar problemas derivados del género de las personas, el tema de conversación deja de ser la crisis social, y se convierte en los daños colaterales.

Es justo y necesario hacer un ejercicio de conciencia, en el cual, observemos la gravedad de la situación actual en el país, mismo que alcanzó sólo en abril cerca de 315 feminicidios, y en lo que va del año la penosa cifra de 1,199, según autoridades del Gabinete Ejecutivo. Pero para comprender dichos números, es necesario dejarlos de ver como estadísticas y empezar a ver situaciones que transgreden la sociedad.  Empatizar con las cientos de mujeres victimas de nuestra sociedad. Sociedad adherida a lo material o patrimonial, y lejana a lo humano. Sin duda, por falta de empatía y educación.

Antes de concluir quiero manifestar que si bien el gobierno de Claudia Sheinbaum empezó con el pie derecho al dar fin al cuerpo de granaderos al inicio de su gestión, tropieza al hablar de “provocaciones” y vuelve a surgir manifestando que no se abrirán carpetas de investigación e invitando al diálogo. Ahora lo importante es: ¿Acabarán las subidas y bajadas?, ¿Los capitalinos encontraremos mejores maneras de manifestarnos? y ¿Como será el dialogo con el gobierno, en futuras controversias?

“Si el feminismo no fuera tan potente, la gente no se esforzaría en menospreciarlo” -Jessica Valenti

Autor: Alexis Ramírez

Co-Fundador y Director del Semanario Autónomo. Estudiante en la Facultad de Derecho, UNAM. Presente interés en temas sociales, políticos, jurídicos y económicos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s