#SemanAsecas: Oposición ridícula y disculpas incómodas

La carta del Presidente López Obrador ha exhibido nuevamente los complejos de un sector de la autonombrada «oposición» partidista.

Hace una semana, el tema de conversación obedecía, sin lugar a dudas, a los abucheos recibidos por el Presidente Andrés Manuel López Obrador durante la inauguración el nuevo estadio de béisbol del equipo de los Diablos Rojos.

Aquel episodio, anecdótico pero efímero al final de cuentas, parecía ser el principio de una campaña de desprestigio hacia el titular del poder Ejecutivo, sin embargo y como ha sucedido con cada uno de los endebles intentos de la desacreditada oposición partidista, no habían pasado ni 48 horas cuando López Obrador marcó la agenda nacional.

Mientras los pequeños grupos de oposición en redes sociales trataban de canalizar sus esfuerzos para crear una narrativa de antipopularidad obradorista, el presidente acompañado de su esposa, la Dra. Beatriz Gutiérrez Müller, publicó un video en el que confirmaba la noticia que el diario español El País había adelantado: México solicitaba al Rey de España, Felipe VI y al Papa Francisco, disculpas por los agravios y abusos sufridos por las comunidades indígenas durante el periodo  de la conquista.

Lejos de invitar al debate o a la reflexión sobre este tema tan complejo, los opositores a la llamada «Cuarta Transformación» utilizaron esta petición para minimizar o hacer mofa de los intentos del Gobierno de México por lograr una reconciliación histórica no sólo con el pasado de Latinoamérica sino con el de España.

Hernán Gómez analiza este episodio de manera muy concreta en su columna del Universal, a lo cual describe:

«Nuestras élites han mostrado su carácter criollo o filocriollo para salir a demostrar que no han dejado de ser colonia, que se sienten orgullosos descendientes de los colonizadores, sino es que incluso serviles súbditos del Reino de Castilla».

Lo anterior describe de manera puntual el profundo complejo de superioridad de gran parte de las élites que perdieron el poder a partir del 1 de Diciembre. Para ellas, cualquier intento de reivindicación de los pueblos originarios significa una ofensa a su linaje español, a su pasado monárquico que, sin duda, anhelan de regreso.

Esta nostalgia imperial, expuesta principalmente por personajes que no tiene miedo a mostrarse como verdaderos súbditos de la corona, demuestra, una vez más, la nula capacidad de los opositores para hacerse notar (al menos de manera positiva), exhibiendo su precario apoyo social y su enfermiza obsesión por estar en contra de todo lo que AMLO diga, piense y haga.

Queda claro que las formas pudieron ser otras, entre ellas el evitar la filtración de la carta enviada al rey de España además, en dado caso de existir una disculpa por parte de la familia real, no cambiaría en nada la situación de pobreza y abandono de los pueblos indígenas en el país.

Sin embargo, ello no anula el gran paso que desde México se pretende dar: Sanar heridas del pasado que aún lastiman en el presente.

A todo esto ¿Alguien se acuerda de los abucheos? Yo no.

 

El xenófobo moreno

Resultan inaceptables las declaraciones del diputado tabasqueño Charlie Valentino que sólo demuestran su profundo odio hacia los extranjeros, en especial con los ciudadanos españoles. Personas así deberían ser expulsadas de Morena.

 

 

 

 

 

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