La Masacre de Allende

La historia tiene lugar en un pequeño municipio en el Estado de Coahuila, ahí la gente reside humildemente, sin embargo, ante la llegada de un cártel, poco a poco, perdieron la esperanza, la rutina, su libertad, la posibilidad de desarrollarse con dignidad en su propio terreno, acechados por las armas y el gobierno, y aunque todo parecía difícil nada podría haberlos preparado para lo que sucedería en esos tres días.

Cayó el Anochecer el día 18 de Marzo de 2011, la gente suponía que sería un día más de rutina, pero no sería así, la población de Allende comenzaron a notar movimiento entre las calles, en los establecimientos, en las casas, todos podían notar que algo extraño está por suceder; Guadalupe García narra lo siguiente: Estábamos comiendo en Los Compadres y entraron dos hombres. Se notaba que no eran de aquí. Tenían un aspecto distinto. Eran unos huercos, entre 18 y 20 años. Pidieron 50 hamburguesas para llevar. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que algo pasaba y decidimos que era mejor irnos a casa.

La gente comienza a ver, escuchar, y sentir en carne propia la intromisión de entre 160 y 200 elementos completamente armados y listos para llevar a cabo una acción que marcará un precedente terrorífico en Coahuila, la muerte y desaparición de aproximadamente 300 personas en Allende y en comunidades aledañas; personas de la tercera edad, madres, padres, niños, hasta bebes, los narcotraficantes poco a poco desaparecían a la población, los quemaban y trataban de dejar un precedente de las atrocidades que el cartel podía realizar a quienes tuvieran la osadía de traicionarles.

La traición fue el detonador del Cártel para realizar tales atrocidades.
Lo que nos trajo a este día fueron una serie de decisiones que la DEA realizó durante la persecución de los líderes del Cártel Los Zetas, el Z-40 y Z-42, de los cuales al haber obtenido información vital para su detención, se decidió pasar la información a sus informantes en México, recorriendo dicho mensaje a los oídos del Z-40 y del Z-42, quienes al enterarse juraron venganza contra la familia y todo aquel que tuviera vínculos con ellos, los Garza, familia que fue castigada por un error de dichos líderes ya que dicha familia no estaba relacionada con el Cártel, con base en ello el Cártel realizaría la Masacre de Allende, asesinando a toda persona que por mala suerte se les topara, justificándolo con mera venganza.

Miguel Angel Treviño (Z-40) y Omar Treviño (Z-42)

Sin duda alguna esta acción fue realizada por los elementos del Cártel de Los Zetas, y si bien se les tiene que atribuir la culpa de lo sucedido, el Estado al no haber actuado, se le finca la responsabilidad más grande, haber coludido con el Narcotráfico en la desaparición de casi el 2% de la población total de Allende Coahuila; el caos fue solo un derivado de la negligencia del Estado ante la usurpación de las fuerzas del Cártel…

Osuna, empresario retirado y organizador para el Partido Acción Nacional: Al principio solo nos quedábamos callados por miedo. Pero, por desgracia, el tráfico de drogas trae mucho dinero. Y nos gusta el dinero.[…] Desafortunadamente, todos lo aceptamos.
Evaristo Treviño (sin relación con los jefes de los Zetas), ex jefe de bomberos: Oficiales a mi cargo respondieron a reportes de un incendio en uno de los ranchos de los Garza. […]Se percataron de que había personas conectadas con el crimen organizado, las cuales les indicaron, de forma muy vulgar y a punta de pistola, que se retiraran. Dijeron que iba a haber muchos incidentes. Que íbamos a recibir muchas llamadas de emergencia sobre balaceras, incendios y cosas así. Nos dijeron que no teníamos autorización para responder.
Había demasiados hombres armados. Temíamos por nuestras vidas. No podíamos responder a las balas con agua.

Sergio Alonso Lozano Rodríguez ex-alcalde de Allende.

A 8 años de un acontecimiento tan monstruoso como éste es necesario tenerlo presente en nuestra memoria, es necesario recordar lo que un Estado completamente permisivo puede hacer con su población, sin duda Coahuila es uno de los Estados más peligrosos en donde ni existe el Estado de Derecho, donde los últimos tres gobernadores han dejado un Estado con deudas sin igual y con una administración rapaz, es hoy cuando debemos de pedir una respuesta continua, es hoy cuando debemos de obligar a la administración priísta a que resuelva y condene, no que se deje libre al alcalde de Allende, Sergio Alonso Lozano Rodríguez, quien fue alcalde en el acontecimiento de 2011 y que hoy lleva un año en libertad, debemos demandar que el Estado nos de respuesta o bien empujar dicho asunto ante la justicia Internacional.

La información completa y donde se resguarda la información utilizada en éste artículo pueden leerla aquí.

Autor: Alan López

Estudiante en la Facultad de Derecho de la UNAM | Colaborador en la revista Semanario Revueltas | Activista por la Comunidad Estudiantil | Pertenezco a organizaciones creadoras de cambios positivos como el CEEAD, A.C. y la CEU | De Torreón y CDMX para México. Twitter: @AlanOctavioLR Facebook: Alan Rodríguez.

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