Empatía perdida

El huachicol era uno de los negocios más rentables en México hasta hace algunas semanas. La estructura misma de este robo es tan complicada que es difícil de difundir. Incluye dueños de gasolineras, políticos, transportistas, narcotraficantes, barqueros, empresarios, entre muchos otros aliados a la corrupción. Lamentablemente los apresados, asesinados y puestos en constante peligro son únicamente aquellos que llenan los bildones orillados por su necesidad.

El pasado viernes 18 de enero, alrededor de las 19 horas, ocurrió la tragedia más grande que ha vivido este nuevo año dentro de las limitaciones de nuestro territorio mexicano. En una comunidad llamada San Primitivo, municipio Tlahuelilpan en el Estado de Hidalgo, exploto el ducto Tuxpan-Tula debido a que fue manipulado clandestinamente para su robo, según reportan autoridades de PEMEX.

Tenemos conocimiento, gracias a las declaraciones del nuevo fiscal Alejandro Gertz, que “no se victimizaran a las comunidades”, sino que solo se buscará a los responsables de haber perforado el ducto que causo la explosión.

Dicha tragedia, hasta el día de hoy, es causa de 91 personas fallecidas y 52 hospitalizadas con diferentes grados de gravedad. La situación ha provocado en algunos usuarios de redes sociales un efecto negativo, que lejos de tener respeto por el luto que viven cientos de personas, se manifiestan con comentarios muy desafortunados, desinformados y con una carencia enorme de la empatía mínima que debe presentarse con las victimas de aquel accidente.

Cordialmente invito a no mofarse del sufrimiento de las personas, ninguna podría comprender el enorme dolor sentido por las víctimas. Ser quemado vivo, sentir cómo tu piel se cae a pedazos, cómo tu único medio de desahogo son tus propios gritos que poco a poco se van desvaneciendo, es una situación en la que a nadie le gustaría estar.

Es verdad que las personas no se encontraban en el lugar donde debían y que acudieron a robar combustible, que últimamente se han avivado las ganas de cambios, de transformaciones, de cosas diferentes, y que ver a personas recurriendo a lo mismo que se ha hecho y tolerado en los últimos años, causa molestia. Pero eso no justifica nuestra falta de respeto, más aún, si tomamos en consideración el estado de vulnerabilidad, la falta de oportunidad, la poca educación a la que se puede acceder en la zona, la falta de recursos, entre muchos otros factores que incitan a las personas a sobrevivir como mejor puedan. Hay que aprender a cuestionar la estructura social y a nuestras instituciones.

Me sirvo para ampliar mi explicación con el tweet de José Merino “1. ¿Tu que riesgo estarías dispuesto a tomar por 720 pesos?, 2. Ahora pregúntate ¿Por qué cientos se la jugarían, literal, por 40 litros de gasolina?, 3. Finalmente, desde 1 y 2. Hablemos de política criminal, impunidad, Estado de derecho y política social”

Nuestro malestar con la situación que ha venido manifestando el país desde hace muchos años, en los cuales se refleja la corrupción y la impunidad en toda clase de trámite, no debe ser dirigido al pueblo mexicano, a los vulnerables o a los pobres. Nuestra fortaleza, no es parte de ningún partido político, sino de la unidad y la empatía con la que debemos coexistir, entendiéndonos a nosotros mismos, a nuestros pueblos y finalmente ser una verdadera comunidad política.

Ante la tragedia debemos mantenernos unidos e informados. Procurar analizar y cuestionar antes que cualquier otra cosa, ya que tu comentario puede sembrar semillas de odio en mentes ajenas. Me muestro respetuoso de la opinión de los demás , pero también me manifiesto en contra de crueldad humana y de la burla siempre tan innecesaria.

“Un país no es rico porque tenga diamantes o petróleo. Un país es rico porque tiene educación. Educación significa que aunque puedas robar, no robas. Educación significa que tu vas pasando por la calle, la cera es estrecha, y tu te bajas y dices disculpe. Educación es aunque vas a pagar la factura de una tienda o restaurante tu dices gracias cuando te la traen, das propina y cuando te devuelven lo ultimo que te devuelvan, vuelves a decir gracias. Cuando un pueblo tiene eso, cuando un pueblo tiene educación, es un pueblo rico. Ósea en definitiva, la riqueza es conocimiento, y sobre todo un conocimiento que le permite el respeto ilimitado por los demás.” – Antonio Escohotado.

2 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo con el artículo Alexis no se trata de decir se lo merecian por la acción cometida, esto es una lección de vida q debemos tener todos y va más allá de la educación y valores es amor a uno mismo y a nuestra patria
    Queremos un México mejor entonces todos debemos pensar debo cambiar yo para que cambie el mundo.
    Nadie es culpable de nuestras acciones más que uno mismo.

  2. Palabras que inspiran a ser mejores cada día, aprender de los errores de uno y de otros. Es verdad que tener educación y conocimiento es un gran tesoro que se debe transmitir desde el nucleo familiar.

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