Presos Políticos

Se ha mencionado en medios que el equipo de Andrés Manuel López Obrador finalmente ha dirigido su propuesta de Amnistía, la cual causo tanta polémica durante las campañas presidenciales del 2018. El mismo ha mencionado que la amnistía se concederá a presos políticos y la encargada de estructurar la propuesta será Olga Sánchez Cordero. Hasta el momento sabemos que se estudiará ‘caso por caso’, para definir a quienes se les concederá dicha amnistía.

Sin duda esta propuesta, por si misma constituye un enorme avance en la reconciliación nacional. Debido a que en nuestro país existen muchos sectores que guardan un enorme rencor hacia el gobierno, por estar en la sitúacion de tener familiares o conocidos reprimidos e incluso encarcelados por una cuestión meramente política.

Es indiscutible que en nuestro país (o cualquier otro) ¡no deben existir los presos políticos! esto por ser contrario al espíritu democrático que se presume en muchos países (latinoamericanos principalmente), por obstruir la deliberación que es tan necesaria para establecer un país ‘de todos’, con mejores decisiones. Logrando así un gobierno que verdaderamente se apoye en todos los sectores o clases sociales y finalmente respetar la pluralidad cultural que por naturaleza podemos presumir.

Antes de continuar es necesario especificar que un Preso Político: es aquel individuo que llega a la cárcel (o reclusorios) sin que esté cometiendo algún delito tipificado, es decir, dicha detención carece de fundamento legal. Lamentablemente en nuestro país ocurre dicha sitúacion. Se priva a las personas de su libertad por consigna, en otras palabras, son reprimidos por sus ideas (contrario al derecho establecido en el artículo 6° constitucional).

Irónicamente en la mayoría de los casos que he tenido la oportunidad de estudiar, se acusa a las personas de alterar al orden público, cuando en realidad, en el lugar de los hechos el mismo gobierno no lo conserva (e incluso fomenta el desorden y la corrupción). Es por esa misma razón que los individuos se ven obligados a salir a la exigencia de sus derechos.

En México los presos políticos no han parado. Siempre se ha oprimido al débil, a la oposición, a los que representen una amenaza para el estancamiento del que se alimentan las élites del país.

Los casos más notorios fueron los consecuentes del movimiento estudiantil de 1968, en el cual fueron encarcelados estudiantes, profesores y líderes intelectuales. Los cuales eran interrogados, golpeados, azotados y finalmente obligados a realizar una autoinculpación para que el gobierno tuviera una razón con la cual privarlos de la libertad en alguna cárcel del Distrito Federal. A una sociedad que por primera vez exigía democracia, libertad, justicia, participación y derechos, se les concedió el doloroso resultado de ser censurados con una brutalidad absurda e inhumana.

Era tal el despertar de dicha sociedad, que incluso el encarcelamiento de los jóvenes estudiantes impulsó a sus madres y amigos a salir a las calles a continuar el movimiento. Finalmente después de tanta presión social se les concede amnistía a los estudiantes. Algo de lo mucho que debemos rescatar de esta etapa en nuestro país es que ¡no se puede perdonar a alguien que no te pide tu perdón!, problema que surgió entre los estudiantes que no aceptaron el perdón. Ellos consideraban que no estaban cometiendo nada incorrecto. En ocasiones preferían permanecer en las cárceles a permitir que fueran disculpados (tal es el caso de José Revueltas).

Es una pena y una vergüenza que hoy en día sigan existiendo esas prácticas en el gobierno. Tener presos políticos es algo que debió desaparecer hace muchos años. Pero en el sexenio de Enrique Peña Nieto se incrementaron estas acusaciones, de hecho se le ha acusado en diferentes medios de ser el sexenio con más presos políticos en el México moderno. Cuenta que dio inicio desde el mismo día que regresa el PRI a los pinos en el 2012, llevando a decenas de jóvenes que se manifestaban en contra del fraude electoral a prisión.

Durante el actual sexenio, han sido múltiples lo casos de presos políticos. En estos se encuentran un enorme número de líderes de autodefensa (originada contra el narcotráfico que ópera en la zona y por la corrupción presente) y maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) principalmente. Tal barbarie del gobierno actual que incluye mantener a las personas incomunicadas (aún sin pruebas) y sufriendo de enormes violaciones a sus derechos humanos ha llevado a académicos como Jhon M. Akerman a mencionar lo siguiente: “Enrique Peña Nieto es el Gustavo Díaz Ordaz de hoy”. Acusando de las enormes violaciones de derechos humanos, incluso con operaciones militares en los que resaltan los casos de Tlatlaya, Tanhuato, Ostula, Ayotzinapa y Noxchiztlán.

Con estos dos antecedentes los cuales considero de mayor importancia para la situación política del país debo de cuestionar: Con nuestras ideas ¿Qué tal libres somos?, ¿Con cuanta seguridad contamos para expresarnos? y ¿podemos señalar qué cambiaríamos en nuestra administración?

La propuesta de amnistía a presos políticos en un gobierno entrante es un acierto enorme, porqué desde el principio nos ofrece un panorama con el cuál logramos apreciar que podemos esperar. Considero que la amnistía a presos políticos nos asegura reconciliar al gobierno con los ofendidos e invitarlos a seguir participando, a ampliar el panorama con nuevas ideas que anteriormente eran rechazadas y encontrarnos con una nueva oportunidad de modernizar al país con mayor amplitud.

Una sugerencia que yo le daría al equipo entrante, a pesar de que no fueron ellos los que agredieron y encarcelaron, es que una vez en el papel de gobierno, seria acertado no disculpar, sino ofrecer una disculpa, aceptar que se estuvo en un error anteriormente al querer censurar, al no respetar opiniones y al evitar el diálogo o el debate. Permitir la manifestación es clave para conocer lo que propone y reclama la sociedad.

Es hora de tomar conciencia sobre qué país queremos. Conquistar más libertades, intervenir y participar.

“La libertad nunca es dada voluntariamente por el opresor; debe ser demandada por el oprimido”

-Martin Luther King Jr.

Autor: Alexis Ramírez

Co-Fundador y Director del Semanario Autónomo. Estudiante en la Facultad de Derecho, UNAM. Presente interés en temas sociales, políticos, jurídicos y económicos.

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