Estereotipos

Los estereotipos en razón de género han rebasado cualquier necesidad para la diferenciación entre mujeres y hombres. Y se han implantado en un mundo que lleva consigo una tendencia altamente consumista.

Todo lo anterior orquestado por un sistema capitalista que a su vez es indiferente a los gustos, pasiones, preferencias, curiosidades o incentivos de las personas y solo busca alimentar la inalcanzable felicidad que él mismo crea para cumplir su objetivo, vender.

Lo más grave es que afecta a toda la sociedad, pero principalmente a nuestra sociedad en la etapa inicial. Sí, me refiero a las niñas, niños y adolescentes. Quienes son nuestra prioridad, no el futuro como muchos políticos vociferan.

Reconocer que son el presente lo visualizo como un excelente primer paso para generar un ambiente más favorable para ellos. Para enfatizar en “Los estereotipos” y reconocer una idea en común, acudo al significado que nos ofrece la Real Academia Española.

  1. Imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable. -Real Academia Española.

Bien, ahora ¿A qué me refiero cuando digo que afecta a nuestra infancia?

Hay que reconocer que cuando estás en una edad temprana eres bombardeado constantemente con propagandas, ideas, imágenes o alusiones de lo que debes o no realizar; ya sea por tu posición económica, tu género o tus rasgos físicos. Cosa que se vuelve incluso para muchas personas adultas más que algo subjetivo, algo que se tiene que materializar, una verdad absoluta. Perdiendo no únicamente su crítica, sino algo más importante, su libertad de decidir.

Esta forma de categorizar al mundo, es un problema que afecta a hombres y mujeres; y ¿Cómo afecta a las mujeres?

Cuando se le dice a una niña que tiene que ser ama de casa, no trabajar y dedicarse a cuidar a los hijos -o al esposo- estamos creando un modelo que lejos de favorecer a la familia o a la sociedad, la limita de forma exponencial. Una limitación más seria, cuando se les dice a las mujeres que carreras ‘son para hombre’ como las ingenierías o los deportes.

Un caso más común podrían ser frases como «las mujeres manejan mal», «las mujeres son muy sensibles y frágiles» entre muchas otras que por desgracia son muy populares en la sociedad.

Un buen ejemplo de la eliminación de estereotipos en razón de género, es la que incremento José Ramón Amieva, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, durante la clausura del seminario del Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA). En la que menciono: “Lanzamos un oficio-circular en donde viene previsto que en ningún evento del Gobierno de la Ciudad, van a existir lo que en su momento se denomina ‘edecanes o promotoras’. Esta función se tiene que eliminar y no va a implicar el cese o el despido; al contrario, tenemos que generar el desarrollo de la potencialidad del empoderamiento de las mujeres”

Es verdad que hoy en día empiezan a abarcar terreno las nuevas generaciones en razón de respeto y libertad de decisión. Esto es algo muy natural porque los cambios sociales suelen ser generaciones y esta nueva generación ya viene con una noción más amplia de lo que es la equidad y el género.

Gracias a que los últimos años ha sido promovida en la Ciudad y en diferentes Estados de la República. Pero no es suficiente lo que se les enseña en las escuelas si no es reforzado en sus hogares, por eso es importante normalizar acciones que favorezcan la igualdad para generar más oportunidades entre hombres y mujeres.

«La esencia de nuestro esfuerzo para que cada niño tenga la oportunidad debe ser el de asegurar a cada uno una oportunidad igual, no a ser iguales, sino a ser diferentes, de darse cuenta del potencial único de cuerpo, mente y espíritu que posee cada uno.» -John Fisher

Deja un comentario