INFRAHUMANO

El pasado 16 de mayo, Donald Trump llamó «animales» a los migrantes, y el día de ayer se confirmó que hablaba en serio, muy en serio…

Ayer, 18 de junio, fue el día en que el periodista Jorge Ramos compartió en su cuenta de Twitter, un vídeo que exhibe un centro de detención para migrantes en el estado de Texas:

Pero lo indignante de todo esto es que tienen a niños en jaulas. Así lo confirma Univisión:

«Esta serie de fotografías, distribuidas por la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, muestran dos diferentes establecimientos donde hay menores indocumentados. El gobierno de Donald Trump reconoció el pasado viernes que un total de 1,995 menores de edad fueron separados de sus padres cuando intentaban ingresar indocumentados por lugares no autorizados.»

niños en jaulas
Foto: Univisión
Foto: Univisión

¿En qué momento se empezó a tratar a las familias de migrantes de esta manera tan humillante? Seguramente, desde antes de la era Trump.

Y es que en el caso de México, este trato infrahumano a los nuestros, es una de las muchas consecuencias que nos ha traído una política exterior que consiste en la sumisión y el servilismo.

No me creas a mí, créele a Leonardo Schwebel, quien en su videocolumna «Hasta Aquí» (emitida por Ocho Tv), llegó a expresar que somos el patio trasero de los Estados Unidos. Yo no podría estar más de acuerdo.
Inna Afinogenova, de RT en Español, opina lo siguiente:

» (…) para convertirse en patio trasero de EE.UU. sólo hacen falta dos cosas: un presidente en Washington que lo promueva, y un grupo de pares latinoamericanos que lo permitan. Y desafortunadamente, desde hace ya casi dos siglos, nunca falta ninguno de los dos.»

Y Jesús Esquivel, de Proceso, escribió esta joya para la edición impresa 2172 de la revista:

«Los oficios del canciller Luis Videgaray ante el gobierno de Donald Trump son un fracaso rotundo para los intereses de México y hacen evidente que no ha terminado la etapa de «aprendizaje» de política exterior de quien se iniciara como secretario de Hacienda en el gobierno peñanietista.»

Nada de eso justifica el deleznable trato que la administración de Trump le da al hermano migrante, al contrario, nos muestra la gran raíz del problema. Nada justifica las declaraciones de Trump, el actuar de las autoridades fronterizas o el ascenso del odio, pero viendo más allá podemos descubrir el grado de responsabilidad de nuestras autoridades con una política exterior mediocre destinada al fracaso, así como el grado de responsabilidad de la ciudadanía por no exigirles que las cosas se hagan de otra manera.

«No podemos seguir así. Algún día México tendrá que contar con un gobierno comprometido con la defensa de México y de los derechos de los mexicanos que viven dentro y fuera del territorio nacional. Lo merecemos todos.»

—John M. Ackerman (https://bit.ly/2tmBHRp)

TRUMP Y EL SUPREMACISMO BLANCO. PALESTINIZACION DE LOS MEXICANOS
Foto: Librerías Gandhi

Finalizo mi artículo invitándolos a ver un vídeo protagonizado por el Padre Alejandro Solalinde, nominado al Premio Nobel de la Paz 2017, en el marco del Coloquio Internacional «Los acosos a la civilización: De muro a muro», organizado por la UNAM:

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