Gobierno Espía 2.0

Era el 19 de junio de 2017, cuando la periodista Carmen Aristegui, el periódico The New York Times y el Citizen Lab de la Universidad de Toronto (Canadá), junto con organizaciones como la Red en Defensa de los Derechos Digitales, Article 19 y SocialTIC revelaron en simultáneo, uno de los mayores escándalos del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto: #GobiernoEspía.

Dicha investigación evidenció la adquisición de Pegasus, malware desarrollado por la empresa israelí NSO Group, el cual se vende únicamente a gobiernos «con el fin de combatir el terrorismo y el narcotráfico».

Entre los que sufrieron los ataques de Pegasus desde el CISEN, la SEDENA o la PGR, instituciones que utilizaban el mecanismo, se encontraban Ricardo Anaya (en ese entonces presidente del PAN), periodistas como Carlos Loret de Mola, abogados, defensores de los derechos humanos e incluso miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que investigaba el caso Ayotzinapa.

A casi un año de estos acontecimientos, la revista Proceso anuncia un reportaje a cargo de Jesús Esquivel, su corresponsal en Washington, Estados Unidos. Inicia así:

«En su afán por usar al gobierno de Enrique Peña Nieto como oficina migratoria de Estados Unidos, la administración de Donald Trump lanzó otra convocatoria a empresas biométricas y de espionaje para desarrollar tecnología que se instalará en México con el fin de recolectar datos de inmigrantes centroamericanos y posiblemente de mexicanos

Me encanta la expresión «oficina migratoria de Estados Unidos», ¡qué elegante forma de llamarle al patio trasero de los americanos!

¿De qué sirvió, entonces, el poderosísimo mensaje de Peña Nieto en cadena nacional?

Los presidenciables, citados en vano, pues el bárbaro del norte sabe que, de aquí a diciembre, cuenta con el más fiel de sus esclavos, algunos mexicanos le denominan «Presidente». Adiós a toda aspiración de hacer valer el derecho de todo pueblo a la libre autodeterminación, al menos no somos los únicos (¡saludos, hermana Siria!).

¿De dónde surge la brillante idea? Sigamos leyendo…

«La documentación revisada por Proceso revela asimismo que el Departamento de Estado le asignó un nuevo contrato por 58 millones de dólares a CSRA Inc., empresa que fortalecerá los sistemas de recopilación de datos que ya funcionan en México desde 2014 por auspicio de la Iniciativa Mérida.»

CSRA Inc., empresa que fortalecerá los sistemas de recopilación de datos que ya funcionan en México. Foto: Facebook OfficialCSRA

¡Ya ni BlackRock! La misteriosa CSRA accederá a cierta información, cortesía del Instituto Nacional de Migración de la SEGOB:

‘Lo grave y preocupante de estos sistemas es que, una vez instalados, las agencias mexicanas como el Instituto Nacional de Migración (INM) fungirán involuntariamente como entes de espionaje y de inmigración del gobierno de Estados Unidos; por ello los datos de ciudadanos mexicanos podrían a su vez estar en riesgo de ser enviados al DHS’, alerta el experto en tecnología cibernética, quien, para proteger su empleo y los intereses de la compañía donde trabaja, exigió el total anonimato como condición para hablar del asunto.»

Del otro lado del río Bravo no se conforman con ordenarle al gobierno mexicano que en su territorio se les haga el trabajo sucio del trato inhumano al hermano migrante, sino que, muy al estilo del negocio… ¡digo! estrategia contra las drogas, Estados Unidos va a seguir operando a escondidas, impunidad incluida, en NUESTRO TERRITORIO. Sus intereses siempre por encima de nosotros.

Pero al igual que aquí, el pueblo no se queda callado en Estados Unidos. Vaya voces salieron en nuestra defensa, pues un grupo de intelectuales y académicos de la talla de Noam Chomsky (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y Bruce Ackerman (Universidad de Yale) han firmado una carta dirigida al Legislativo de su país.

¿Qué piden? «Estricta neutralidad en las elecciones presidenciales de México»

“Es importante que México, uno de los aliados y socios comerciales más cercanos de Estados Unidos, goce de una democracia auténtica, en la que la ciudadanía pueda hacer pleno ejercicio de su derecho al voto en libertad, sin restricción alguna o intervenciones extranjeras”

¡Aleluya, por fin alguien por allá que se preocupa por lo que nosotros queremos!

Pero no pararon ahí, también le mandaron una que otra indirecta al PRI, al PAN, a Odebretch y a Televisa:

“Las elecciones presidenciales de 1988 y de 2006 fueron denunciadas como fraudulentas tanto por el partido político de oposición como por grupos independientes de la sociedad civil. La legitimidad de las elecciones presidenciales más recientes, las de 2012, también ha sido puesta en tela de juicio debido al uso de financiamiento ilegal, una vasta estrategia de compra de votos y la falta de autonomía de las instituciones electorales así como de la mayor parte de las cadenas televisivas«

¿Quieren más? El portal de Aristegui Noticias también traduce referencias a los fraudes del año pasado en las elecciones del Estado de México y Coahuila, sin olvidar las ya citadas polémicas por Ayotzinapa y Pegasus. Ya ni nos hablen de la Ley de Seguridad Interior como recurso para mantener viva la añeja tradición del fraude.

Su juego se les termina a ambos, cada vez es más la gente de todas partes que deja de engañarse y que deja de tenerle miedo a su tan dichoso poder. México merece un gobierno que haga valer su dignidad y que deje de depender de la dictadura de bestias neoliberales que se levantan cada mañana pensando en engrosar sus arcas. Es cuestión de tiempo.

Deja un comentario